Lisbet Antonio Sánchez
Año nuevo, aumentos nuevos
Llegó el año nuevo y con él el aumento a la gasolina. Tal caso es el detonador de la alza de otros productos y servicios. Lo que se tiene es la incertidumbre de no saber como va a perjudicar esto en el transporte público de esta zona, porque hay que decir que es más caro el pasaje en el Estado de México, que en el Distrito Federal. A pesar de que la distancia a recorrer sea más larga en D.F. que en el Estado de México. Lo curioso es que nadie dice nada. Aunque hay algunos de los habitantes de San Rafael que han optado viajar por otras rutas (Hay que economizar) pues no pueden estar regalando el dinero. Pero sigue la pregunta en el aire. Y es que el comienzo de un año todo es más difícil, por la famosa cuesta de Enero y ahora con el actual aumento a la gasolina, pero no hay nada que decir, ni siquiera protestar.
El transporte colectivo de San Rafael y hablando específicamente de los autobuses llamados “Cardenales”, que va de dicho poblado a la ciudad de México, es muy caro e inseguro, antes de que aumentara el precio de la gasolina, ellos ya habían aumentado su tarifa de cobro. Está bien que pagan caseta, pero en comparación con "Los Volcanes", o la ruta 85, estos cobran más barato, y también pagan caseta. Entonces, ¿por qué en el pueblo de San Rafael, nadie protesta? Si además el transporte de autobuses los "Cardenales", seleccionan autobuses en la mañana, que va "directo". Y son en ellos donde han ocurrido más asaltos, y la casualidad de la vida; justo cuando pasan la caseta de cobro y el inspector revisa cuantos pasajeros van a bordo. Al bajarse el inspector sucede el robo. En el servicio “ordinario", los pasajeros corren el mismo riesgo, pero ellos están conscientes de eso. Esa es la diferencia, mientras unos no quieren correr riesgo, a otros no les queda más remedio, porque unos cuantos pesos podrían desfalcarlos en sus gastos familiares.
Los taxis son otro transporte necesario en San Rafael, el problema es que los conductores corren más riesgo que los pasajeros, y más cuando hay fiesta en algún pueblo aledaño y en época de fin de año, donde se registran más los robos a vehículos. Los taxistas son despojados brutalmente del vehículo y en algunas ocasiones llegan a perder la vida por resistirse. Los delincuentes roban modelos recientes, algunas veces los coches tiene poco de ser adquiridos. En ocasiones roban coches, sólo para desvalijarlos.
Ahora se espera el aumento a otros productos tales como leche, huevo, carne, tortillas. El pan que ya subió de precio, en San Rafael, Municipio de Tlalmanalco, pero ninguno de los habitantes dice nada, uno que otro protesta, pero no pasa a más. Es necesario mencionar que en otros poblados aledaños no han subido el precio del pan. Mientras que en Amecameca estaba a precio normal, en San Rafael ya había subido el precio. El problema es que nadie dice nada. No hay protestas. Todos aceptan el precio establecido. La pregunta es: ¿Quién establece los precios en esta zona y sus alrededores?
Y no se diga del huevo, que su precio subió desde octubre pasado. En realidad no existe una tarifa de los precios, porque mientras en una tienda de abarrotes, cuesta menos, en otra más. Las tortillas es otro producto que subió de precio antes de que se estableciera una cantidad en toda
Este es el ambiente que se vive en San Rafael, Tlalmanalco, y sus alrededores. Al pueblo no le queda otro remedio que soportar todo esto, porque es parte del diario vivir. Y mientras el año ha iniciado su recorrido, la lista de aumento de precios en los productos básicos, en el transporte y en delincuencia también han iniciado. Lo único que hace el pueblo y seguirá haciendo es resignarse ante la incertidumbre de no saber porque aumenta todo de precio y el salario no. Seguir pagando altos precios por lo que consume, sin protestar, ni decir nada. Solo acatando lo que pasa.

